Con fútbol, garra y goles, Argentina jugará por la cuarta estrella
La Selección Argentina dio vuelta semifinal contra Inglaterra con goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez y con el corazón de un equipo que nunca se rinde.
HISTÓRICO: ARGENTINA ELIMINÓ A INGLATERRA Y ESTÁ EN LA FINAL DEL MUNDIAL
Los ojos del mundo convergieron sobre Leo Messi en el momento que el árbitro Ismail Elfath marcó el final del partido. El 10 miró al cielo antes de recibir a todos sus compañeros en una locura indescriptible. El estadio ardía, los hinchas argentinos no definían si tenían que cantar, gritar, llorar, reir, abrazarse o dedicarles el triunfo a los ingleses que asistían incrédulos a una celebración tan desordenada como merecida de los flamantes finalistas de la Copa del Mundo. En definitiva, el 2-1 selló el pasaje a la final, que se disputará el domingo, a las 16 (hora argentina) en Nueva Jersey.
A esa altura de la tarde, la emoción era el sentimiento que dominaba. El partido recién terminaba, pero ya era historia antigua. Una historia dulce, de reivindicación, de justicia y de reconocimiento para Lionel Andrés Messi, el gigante que volvió a hacerse cargo de la pelota cuando los caminos se cerraban y parecía que Inglaterra era indestructible. Leo fue el paciente argentino que tuvo la llave y el equipo lo acompañó -confiando siempre en el 10- hasta derrumbar a la defensa rival. Fue otra vez con algo de angustia y sufrimiento, pero tal vez por eso, se disfruta el triple.
El primer tiempo había sido muy cerrado, con muchos nervios pero escasas situaciones de peligro, el desarrollo estuvo marcado por la tensión del partido. Ambos equipos priorizaron el orden defensivo por encima de asumir riesgos en ataque. Ni Lionel Messi ni Jude Bellingham, los que usualmente rompen el equilibrio, lograron encontrar espacios para acomodarse, apenas lograron encarar una vez cada uno y en ambas ocasiones terminaron con tiros libres que no llegaron a preocupar demasiado.
En la segunda parte, Inglaterra golpeó primero, cuando Argentina parecía que controlaba el partido. A los 10 minutos, en una jugada rápida en la que el equipo de Lionel Scaloni no había quedado bien parado, Anthony Gordon aprovechó la oportunidad para abrir el marcador. A partir de ese momento, el conjunto inglés retrocedió, resignó la posesión y apostó por sostener la ventaja con todos sus jugadores cerca del área. La Scaloneta, obligada por el resultado, comenzó a asumir el protagonismo y fue creciendo con el correr de los minutos.
Argentina monopolizó el control de la pelota, llenó el área de centros y empezó a inquietar a su rival. Comenzaron a llegar jugadas claras, pero terminaban estrelladas en el palo (un cabezazo y un derechazo de Mac Allister tuvieron ese destino). Hasta que a los 39 minutos, Enzo Fernández recibió fuera del área la pelota y sacó un remate inatajable para establecer el empate. Cuando parecía que la semifinal se alargaba, Lautaro Martínez apareció en el primer minuto de descuento para rematar de cabeza un centro perfecto de Messi y sellar una remontada agónica que metió, una vez más, a la Selección Argentina en la final del Mundial.
El último paso hacia la gloria
Con la clasificación asegurada, la Selección Argentina ya comenzó a poner la mirada en la gran final del Mundial 2026. Del otro lado está España, que viene de eliminar con autoridad a Francia y buscará volver a conquistar el título después de 16 años. Será un cruce entre dos equipos que llegan a la final mostrando dos identidades muy distintas pero prometen protagonizar un duelo de alto vuelo por el trofeo más importante del fútbol. El equipo de Lionel Scaloni tendrá apenas unos días para recuperar energías, pero la ilusión de defender el título obtenido en 2022 está más viva que nunca y a solo un partido de lograrse.
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