Boca recibió un inesperado apoyo desde miles de kilómetros
En la previa del Superclásico, los hinchas de un histórico club rumano desplegaron dos banderas en español para alentar al Xeneize.
Boca se quedó con el Superclásico ante River
El Superclásico argentino volvió a despertar pasiones mucho más allá de las fronteras del país. A horas del partido entre Boca y River, que se jugará este domingo desde las 15 en la Bombonera por la fecha 15 del Torneo Clausura, los hinchas del Steaua Bucarest de Rumania sorprendieron con un gesto que rápidamente llamó la atención de los fanáticos xeneizes: desplegaron dos banderas en español para expresar su apoyo al equipo de la Ribera.
La escena se produjo el jueves, durante el encuentro que el conjunto de la capital rumana disputó por la Copa de Rumania. En una de las tribunas aparecieron dos mensajes dedicados a Boca. El primero decía: “2259 kilómetros nos separan, pero un solo pensamiento nos une”, una referencia a la distancia que existe entre ambos clubes y al vínculo que sus simpatizantes quisieron expresar en la previa del clásico.
La segunda bandera fue todavía más directa y dejó en claro de qué lado estarán los hinchas rumanos durante el partido: “Boca le gana a River. ¡Dale Boca!”. La frase funcionó como un pronóstico y una muestra de aliento a la distancia, en una semana en la que la expectativa por el Superclásico creció entre los seguidores de los dos equipos. Las imágenes del recibimiento circularon en las redes sociales y rápidamente llegaron a los hinchas argentinos.
El gesto tiene un condimento particular porque el Steaua Bucarest y River comparten un antecedente importante en la historia del fútbol internacional. Ambos se enfrentaron en la final de la Copa Intercontinental de 1986, en Tokio, donde el Millonario se impuso por 1-0 gracias al gol de Antonio Alzamendi. El conjunto argentino había llegado a esa definición tras conquistar la CONMEBOL Libertadores, mientras que los rumanos habían conseguido su lugar al ganar la Copa de Europa, luego de superar al Barcelona en la final.
Aquel antecedente quedó como parte de la historia de River, pero esta vez los hinchas del Steaua eligieron respaldar al rival de toda la vida. Así, el Superclásico sumó un capítulo inesperado en la previa: desde Bucarest, a miles de kilómetros de Buenos Aires, un grupo de simpatizantes decidió hacer público su deseo para el partido del domingo. Boca recibió un apoyo internacional que no pasó inadvertido y que, por su origen y por el recuerdo de Tokio 1986, tuvo un significado especial.
Arruabarrena vuelve a cruzarse con River: el historial que lo desafía
Rodolfo Arruabarrena dirigirá su décimo partido ante el Millonario como entrenador y buscará cambiar una estadística que, hasta ahora, le resulta negativa. En sus nueve cruces anteriores desde el banco acumuló dos victorias, cuatro empates y tres derrotas. Como futbolista, en cambio, tuvo un balance más favorable: disputó 14 encuentros oficiales frente a River, con seis triunfos, cuatro igualdades y cuatro caídas, además de convertir un gol en el Superclásico de abril de 1998.
Comentarios